Tuve la oportunidad de hablar para la Sexta TV, sobre la suerte que corren los móviles robados en España.
Aprovecho para escribir sobre esta circunstancia, que lamentablemente, está a la orden del día.
-En gran medida, los robos de nuestros dispositívos móviles tienen como objeto, la reventa en países magrebíes, principalmente en Marruecos.
Cuando un robo es perpetrado, el criminal apaga el dispositivo, para que no pueda ser geolocalizado, y de inmediato, se pone en manos de una red que en muy pocos días, ya lo tiene en el mercado africano.
Mediante técnicas y aplicaciones, en su mayoría, son capaces de resetear el terminal y dado que en los países de destino, no colaboran con las bases de datos de IMEI (código de 15 dígitos que identifica el móvil, como si de una matrícula se tratase), pues no se puede bloquear su uso.
Algunos equipos, cuando se ponen en marcha, envían su ubicación, pero nunca es precisa, por lo que no sirve para que los cuerpos de seguridad puedan acceder a la dirección precisa donse se halle. Así que aún teniendo una geolocalización aproximada, es prácticamente imposible su recuperación.
Además, al tratarse de delitos menores, la policía del país destinatario, no suele dedicar esfuerzos en esta labor, que además, conlleva una necesaria coordinación entre los distintos cuerpos de ambos países. Vamos, que es prácticamente imposible que llegue a buen término.
Durante el año 2025, se robaron en España unos doscientos cincuenta mil dispositivos, siendo la Comunidad de Cataluña, la que más padece este hecho, con unos 155 aparatos robados al día.
